Disfrutando

La Caseja

Enclavada en la zona de Cuatro Caminos, nuestra casa rural fue cuidadosamente restaurada respetando la típica estructura de la casa manchega.

Un tesoro escondido, cuidado con mimo y cariño a lo largo de generaciones.

 

Bienvenidos a una casa con más de 150 años de historia.

 

El patio, el pozo y los gruesos muros hacen de esta casa un remanso de paz donde disfrutar de una estancia tranquila.

 

 

Sobria y sencilla, la fachada nos da la bienvenida con su color azul manchego característico.

 

El color blanco refleja la radiación solar y se ha usado durante siglos por su capacidad de aislar los muros consiguiendo que el interior de nuestra casa sea más fresca en nuestros veranos manchegos.

 

Por otra parte, el uso del azulete o añil en los zócalos de las fachadas tiene un origen de claras influencias mediterráneas.